El artista y profesor Rod Judkins incorpora en esta segunda edición nuevas historias de grandes mentes creativas que no dejan de sorprendernos e inspirarnos.
Una empresa de buceo se enfrenta a la quiebra porque los tiburones han infestado el área; ¿la solución? Abrir la primera escuela de buceo extremo del mundo. Conocer cómo Robert de Niro convenció a Martin Scorsese para rodar una nueva película, el desconcierto que causó Salvador Dalí en el programa televisivo ‘What’s My Line?’ o por qué es técnicamente imposible ser tan bueno como Miguel Ángel, entre muchas otras historias increíbles, nos permitirá acceder a las claves de las grandes mentes y convertir la creatividad en nuestra forma de vida.
¡Crea tu propia ruta creativa! Al final de cada historia encontrarás una pregunta; tu respuesta te indicará qué cápsula abordar a continuación, de modo que el orden de lectura te dará justo lo que necesitas.
1 P. 11 A ver qué pasa cuando haces que pase algo
2 P. 14 Sé siempre el eterno principiante
3 P. 17 Échale la culpa a Miguel Ángel
4 P. 20 Sé el medio de tu medio
5 P. 23 No seas otra persona
6 P. 26 Sé un generador
7 P. 28 Comprométete con el compromiso
8 P. 31 Sé positivo con lo negativo
9 P. 33 Sé inútil de manera práctica
10 P. 36 No pienses en aquello en lo que piensan los demás
11 P. 38 Sé perceptivo con la percepción
12 P. 40 Duda siempre de todo
13 P. 42 Siéntete incompetente
14 P. 44 Inspírate de manera natural
15 P. 47 No seas experto ni en ti mismo
16 P. 50 Sé intransigente con la transigencia
17 P. 52 Sé un arma de creación masiva
18 P. 55 Métete de lleno en lo que te interesa
19 P. 57 Descarta
20 P. 59 Envejece sin hacerte mayor
21 P. 61 Si no está roto, rómpelo
22 P. 64 Recupérate
23 P. 66 Desafía a quienes te desafían
24 P. 70 Averigua cómo averiguar
25 P. 73 Deja huella
26 P. 75 Diseña una diferencia
27 P. 78 Sé todo lo incompetente que puedas
28 P. 81 Ten la madurez suficiente para ser infantil
29 P. 85 Mantén el ímpetu
30 P. 87 Aspira a carecer de metas
31 P. 90 Convierte el presente en un presente
32 P. 93 Abre la mente
33 P. 96 Párate a poner la mente en blanco
34 P. 98 Plantéate tener más accidentes
35 P. 100 Si no consigues ser muy bueno, sé muy malo
36 P. 103 Sé un revolucionario conservador
37 P. 106 Levanta a los muertos
38 P. 110 Funciona durante aquellas horas que te funcionan
39 P. 112 Busca sin encontrar
40 P. 114 No pases por alto lo ya pasado por alto
41 P. 116 Pon lo adecuado en el sitio equivocado
42 P. 118 Permanece hambriento
43 P. 120 Sorpréndete
44 P. 122 Convierte los inconvenientes en ventajas
45 P. 125 Haz que la verdad se revele
46 P. 127 Anula todo juicio
47 P. 129 Arrójate a tu propio interior
48 P. 131 Busca impresionar e intimidar
49 P. 134 Valora la invisibilidad
50 P. 136 Si algo no necesita ninguna mejora, mejóralo
51 P. 138 Valora los valores compartidos
52 P. 141 Enciende un fuego en tu mente
53 P. 143 Descubre cómo descubrir
54 P. 145 Para destacar, ten claros tus principios
55 P. 147 Para conseguir algo, no hagas nada
56 P. 149 Busca lo elevado y también lo bajo
57 P. 153 Date crédito
58 P. 155 Escarba en tu mente
59 P. 158 Ansía la decepción
60 P. 160 Piensa con tus sentimientos
61 P. 162 Pon caos en el orden
62 P. 165 Coge lo que necesites
63 P. 167 Rehaz y luego rehaz lo rehecho
64 P. 170 Curiosea sobre la curiosidad
65 P. 172 Sumérgete en el anonimato
66 P. 174 Logra el equilibrio perfecto entre vida y trabajo
67 P. 176 Haz que tus palabras sean inolvidables
68 P. 179 No experimentes, sé tú el experimento
69 P. 182 Deja de desaprovechar oportunidades
70 P. 184 Contradícete con más frecuencia
71 P. 187 Tómate las bromas en serio
72 P. 190 Mira más allá del horizonte
73 P. 193 Ve de a a b pasando por z
74 P. 196 Sumérgete
75 P. 199 Nunca dejes la improvisación en manos del azar
76 P. 201 Rechaza la aceptación y acepta el rechazo
77 P. 203 Incordia todo lo que puedas
78 P. 205 Practica la polinización cruzada
79 P. 208 No dejes de jugar
80 P. 210 No retrocedas ante una recesión
81 P. 212 Proyéctate hacia el futuro
82 P. 215 Sal de tu mente
83 P. 217 Sal a codazos del encasillamiento
84 P. 219 Para aprender, enseña
85 P. 221 Sé radical a diario
86 P. 224 Haz de la libertad una ocupación
87 P. 226 Lidera como un seguidor y sigue como un líder
88 P. 230 ¿Puede que tú también te sientas así?
89 P. 233 Alimenta tu mentalidad de crecimiento
90 P. 238 Piérdete para encontrarte
91 P. 242 Haz magia creativa
92 P. 246 Disfrutar no es conseguir lo que quieres
93 P. 250 Libérate poniéndote límites
94 P. 255 Es lógico ser ilógico
95 P. 259 Sigue a las ideas allá adonde te lleven
96 P. 262 El fracaso del éxito
97 P. 266 Medalla de oro por no querer ganar una medalla de oro
98 P. 269 Sé selectivo de manera indiscriminada
99 P. 272 La línea de meta no es la línea de meta
La primera vez que pisé una escuela de arte como alumno me sentí al instante como en casa... por primera vez en mi vida.
En el colegio se reprimía y se apisonaba la creatividad. Era una cosa que los profesores y la autoridad decididamente temían. La consideraban peligrosa, algo que no podían controlar. Apartaban a los alumnos de ella del mismo modo que los apartaban de las drogas, los atracos o los juegos de azar.
En la escuela de arte me encontré justo con lo opuesto. En aquel ambiente, los errores eran algo bueno. Allí podías probar y fracasar. No se ponía el acento en «hacerlo bien». A mi alrededor, la gente experimentaba porque le daba la real gana y ya está, y hacían cosas que carecían de sentido..., o, mejor dicho, hacían cosas ‘porque’carecían de sentido. Se respiraba un aire de libertad y liberación, mientras que en todo el resto del mundo la gente se dedicaba a ser irreflexivamente razonable y hacía las cosas porque eran las que hacían todos los demás. Paradójicamente, el pensamiento creativo en la escuela de arte dio pie a logros más valiosos y útiles que los del enfoque lógico y sensato. Muchos años después, cuando volví a la educación artística como profesor universitario, constaté que el ambiente seguía siendo el mismo.
Desde que salí de la escuela de arte, hace tantos años ya, he ido compaginando roles diversos —de formador, artista, escritor, asesor y conferenciante— y me he convertido también en cazador-recolector de técnicas creativas. Tras acabar mis estudios en el Royal College of Art he exhibido mis pinturas en solitario en numerosas ocasiones. He expuesto en muchos países, así como en la Tate Britain, la Royal Academy y la National Portrait Gallery. Llevo dando clase en el Central Saint Martins College of Art desde 1999 y, además, trabajo de consultor creativo con empresas y negocios de todo el mundo, para los que imparto talleres con los que resolver problemas profesionales mediante la creatividad.
En esos talleres salen a la luz técnicas útiles para acceder a ideas originales y para ayudar a la gente y a las empresas a entablar una relación más directa con su propia creatividad.
Yo me esfuerzo con toda mi pasión en trasladar al mundo en general el espíritu de creatividad existente en el mundo del arte. No he escrito ‘El arte del pensamiento creativo’ solo porque me apeteciera: lo he escrito porque era necesario. En los muchos años que llevo ayudando a mis alumnos, a empresas y negocios de sectores diversos y a personas de todas las esferas, desde científicos hasta oficinistas, he sido testigo de que pensar de manera creativa puede transformar la vida cotidiana. He demostrado que los principios de la improvisación del jazz pueden hacer que una oficina administrativa funcione con fluidez y sin contratiempos; he ayudado a un emprendedor cuya empresa de buceo se enfrentaba a la quiebra porque la zona se había infestado de tiburones (para resumirlo: convertimos aquello en su peculiar gancho comercial) y a una empresa a vender sus muebles de diseño promocionándolos como incómodos.
Este libro pretende dar un repaso a muchas técnicas útiles de pensamiento creativo, además de examinar los procesos mentales y los métodos de los que se sirve la gente creativa y que pueden usarse para ayudar a cualquiera. Pero también quiero compartir las historias de algunos de los obstáculos inevitables con los que se topan quienes aspiran a pensar de manera creativa y los métodos que emplean para sortearlos. Se trata de desafíos que tenemos que afrontar todos a diario en nuestra vida, sea cual sea nuestra carrera o especialización: la angustia de pensar que carecemos de talento especial; la falta de una pasión ardiente y resuelta; el afán de tener éxito en un campo que en realidad no se nos da bien; el ser incapaces de ganarnos la vida con lo que de verdad nos apasiona; cargarnos de un exceso de responsabilidades y compromisos, o sentirnos demasiado jóvenes o demasiado viejos, demasiado ingenuos o demasiado hastiados.
Este libro no está pensado para leerlo de forma lineal. Cuando notes que tienes la creatividad baja o que necesitas inspiración, ábrelo por cualquier página al azar.
‘El arte del pensamiento creativo’nació como tributo a aquello que todos podemos aprender en una escuela de arte, pero lo que confío poder enseñar es, ante todo, que pensar de manera creativa no es una actividad ‘profesional’, sino un método vivencial. La creatividad no tiene que ver con pintar un cuadro, escribir una novela o diseñar una casa, sino con crearse a ‘uno mismo’, con crear un futuro mejor y aprovechar las oportunidades que ahora mismo se nos escapan.
© Rod Judkins | Editorial GG